El trasplante es el proceso de mover una plántula o planta joven desde su medio de propagación inicial al sistema de cultivo principal. En hidroponía, esto significa típicamente transferir una plántula germinada en un cubo de lana de roca o un tapón de enraizamiento rápido a una maceta de red llena de guijarros de arcilla, fibra de coco u otro medio de soporte. El trasplante expone las raíces a la solución nutritiva por primera vez y marca el comienzo de la etapa principal de crecimiento vegetativo.
Datos clave
- Trasplantar cuando aparezcan las primeras hojas verdaderas y las raíces sean visibles en la base del taco de propagación
- Manipular las plántulas por el taco o el medio, nunca por el tallo: el daño al tallo causa un retroceso permanente
- Asegurarse de que el taco de propagación se asiente a la profundidad correcta para que las raíces lleguen a la solución nutritiva
- Shock del trasplante: marchitamiento temporal y crecimiento lento después de la mudanza; generalmente se resuelve en 24 a 48 horas
- Reducir la concentración de nutrientes al 50 % durante la primera semana después del trasplante
- Los trasplantes hidropónicos son más rápidos que el suelo: las raíces encuentran agua inmediatamente en lugar de buscarla