El MIP (Manejo Integrado de Plagas) es un enfoque sistemático y multicapa para el manejo de plagas y enfermedades de las plantas que minimiza el uso de pesticidas químicos. El MIP prioriza la prevención, el monitoreo y los controles biológicos: introducción de insectos depredadores beneficiosos, aplicación de aerosoles orgánicos y mantenimiento de condiciones ambientales que desfavorecen las poblaciones de plagas, antes de recurrir a la intervención química. En el cultivo interior e hidropónico, el MIP es el marco estándar para mantener cultivos limpios y con pocos pesticidas.
Datos clave
- Prevención: poner en cuarentena las plantas nuevas, mantener la higiene, controlar la humedad y la temperatura
- Monitoreo: exploración semanal de signos tempranos de plagas: huevos, telarañas, trampas pegajosas
- Controles biológicos: ácaros depredadores (Phytoseiidae) para araña roja; nematodos para moscas del mantillo
- Sprays orgánicos: aceite de neem, jabón insecticida, spinosad, piretrina como intervenciones dirigidas
- Pesticidas químicos: solo como último recurso, con estrictos intervalos previos a la cosecha
- Mantenimiento de registros: el seguimiento de los brotes e intervenciones mejora la prevención futura