El espigado es la transición prematura de una planta hortícola del crecimiento vegetativo a la floración y producción de semillas, provocado por factores ambientales como altas temperaturas, días largos o sequía. En cultivos de hoja como la lechuga, la espinaca y las hierbas aromáticas, el espigado hace que las hojas se vuelvan amargas y duras, lo que hace que la cosecha sea desagradable al paladar.
Datos clave
- Desencadenado por altas temperaturas (por encima de 24°C / 75°F para la lechuga), días largos o estrés hídrico
- La planta traslada energía de la producción de hojas a la floración y producción de semillas
- Las hojas se vuelven amargas, duras y no aptas para el consumo fresco
- Las plantas espigadas desarrollan un tallo floral central (llamado escapo en algunos cultivos)
- Prevención: mantener temperaturas frescas, usar variedades de día corto o tolerantes al calor
- Ventaja del cultivo interior: el fotoperíodo y la temperatura controlados evitan el espigado durante todo el año