En hidroponía, un reservorio es el contenedor que almacena la solución nutritiva mezclada y la suministra a las raíces de las plantas. Es el centro neurálgico de cualquier sistema hidropónico recirculante: la solución nutritiva fluye desde el reservorio hasta las plantas y luego regresa para su recirculación. El diseño, el tamaño y la gestión del reservorio afectan directamente la estabilidad del pH, la concentración de nutrientes, los niveles de oxígeno disuelto y el riesgo de brotes de patógenos.
Datos clave
- Tamaño: los reservorios más grandes amortiguan mejor las fluctuaciones de pH y CE; mínimo 20 L para sistemas pequeños
- Los reservorios a prueba de luz previenen el crecimiento de algas: utiliza contenedores opacos o bloquea toda la luz
- Mantén la temperatura del reservorio entre 18 y 22 °C (65 y 72 °F) para mantener el oxígeno disuelto y suprimir los patógenos
- Rellena con agua simple (no con solución nutritiva completa) cuando el nivel de la solución disminuya: las plantas beben más agua que nutrientes
- Los cambios completos del reservorio cada 7 a 14 días mantienen el equilibrio de nutrientes y la higiene
- Supervisa el pH y la CE diariamente; grandes cambios diarios indican que las plantas se están alimentando activamente